lunes, 5 de mayo de 2008

Viaje a Sverige












Castillo de Örebro



Pues acabo de volver de Suecia.
Salí de Alicante el miércoles por la mañana y he vuelto esta tarde (del lunes), así que creo que me ha dado tiempo a ver lo más importante: Göteborg, Stockholm y algo de lo que hay en medio, como el castillo de la foto ^.
Me ha gustado mucho el viaje porque ha superado mis expectativas. Las cosas buenas que yo atribuía a Suecia son mejores y las malas no lo son tanto. Normalmente, cuando se piensa en todos estos países nórdicos, uno espera gente muy seria, educada y cuadriculada. Todo eso es cierto, aunque no quita que los suecos sean majos y buena gente, lo cual ha hecho que en todo momento me sintiera cómodo.
Tampoco es plan relatar detalladamente todo el viaje, pero si me gustaría destacar algunos puntos:

1.- Sale el sol.
Efectivamente, de los cinco días que he estado, dos ha llovido, uno ha sido nuboso y los otros dos prácticamente despejado. No está mal 2 de 5 con sol. Temperatura muy agradable. Los días soleados entre 15 y 20º

2.- Las suecas no están tan buenas como nos pensamos.
Y es que, como el producto nacional no hay ninguno. Por supuesto, llaman la atención todas rubias con los ojos azules. Pero son más normalitas de lo esperado, ni con muchas curvas ni muy altas (los hombres tampoco lo son tanto). Ojo, que mal hechas no están, y en Estocolmo vi algún cañón, pero no más de lo que te puedes encontrar paseando por Madrid, por comparar entre capitales. Todas las tías de 15 años en adelante van maquilladíssssimas de ombligo pa'rriba, y la mayoría muy recargadas al vestir (con lazos, vuelos, puñetas y otras monerías) hasta rozar el ridículo.
Total: que como en España, en ningún sitio (me reafirmo).

3.- Los viejos no existen en Suecia.
O por lo menos, no están en ella. Seguramente estén aquí jugando al golf, o en sus casas con la estufica, pero de la gente que ves por cualquier calle, el 99% entre 0 y 50 años.

4.- Hasta las dependientas del Burger King hablan perfectamente inglés
...mientras que algunas de aquí no saben ni medio farfullar español.
No me lo explico!!! No vi ninguna publicidad del profesor Carlos Maurer enseñando inglés con mil palabras. No he tenido ni tiempo ni ganas de conocer el sistema educativo sueco, pero en la televisión del hotel sólo vi un programa doblado al sueco: Pokemon. Y por supuesto, algún concurso producto nacional. El resto, es decir, películas, series, documentales, etc, en versión original, algunos con subtítulos en sueco y otros no.

5.- No es un país tan caro como parece.
Según entendí, en su momento el gobierno sueco no quiso el euro al crearse la UE, temiéndose un redondeo de precios al alza, tal y como lo hemos vivido (y seguimos viviendo) en nuestros pellejos. Esto ha hecho que la diferencia de precios no sea tan exagerada para nosotros. Eso si, barato no hay nada. Caro, bien. Pero tampoco para tanto.

6.- El café es caro y malo.
No es de extrañar. Tengo la impresión de que saliendo de España-Francia-Italia, los cafeteros lo tenemos chungo. Con unos precios que oscilan entre las 26 y las 33 coronas (2,60 y 3,30 € respectivamente) puedes tomarte un suculento cubo de 33 centilitros de aguachirri, que, eso si, te ayudará con tus necesidades all-bran cada mañana.

7.- Suecia, más que un pais, es un bosque gigante
... en el que muy de vez en cuando, hay alguna población.
Es increíble el paisaje; en el trayecto Göteborg-Stockholm (unos 500 kms) donde acaba el arcén empieza el bosque y no deja de estar presente. Hay tramos que llega a ser casi agobiante, porque en las primeras filas hay unos arbolazos de 20 metros de alto que hacen que no pase la luz a la carretera. Además acojona porque vas mirando la parte baja de los árboles y no ves nada, todo absolutamente negro. No me extraña que en todos estos países todavía crean en gnomos, duendecillos y otras criaturas, ya que el bosque es prácticamente impenetrable.
Las únicas veces en las que se puede ver clareo es cuando aparece un lago. Esos si que son lagos!!! En Suecia hay aproximadamente 1000 de primera magnitud.

8.- En Suecia puedes ser millonario si te dedicas a fabricar verjas.
Todas todas las carreteras (ramales incluídos) por las que pasé tienen verja metálica para separarlas del bosque. Imagino que para que no salgan los bichejos que hay por esos lares. De hecho me llamó la atención que, mientras que aquí los animales que ves atropellados en la carretera suelen ser perros, allí eran jabatos.

9.- Todo el mundo usa bicicleta y transporte público.
Suena a tópico pero es la pura verdad. Y no es raro, puesto que hay "tarifa plana" para estos servicios. Vas al metro, y según tus necesidades compras el abono que más convenga; en nuestro caso, un pase de 24 horas. Esto quiere decir que por la desorbitada suma de 13 coronas (1,30 €) puedes usar cualquier transporte de la red pública cuantas veces te de la gana durante un día entero. Nosotros usamos autobús, que es bastante recomendable, el metro (sólo lo hay en Estocolmo) y los tranvías intraurbanos, para desplazarnos, sobre todo, desde los hoteles hasta el centro de la ciudad. Todos los anteriormente mencionados funcionan de maravilla, con mucha regularidad y puntualidad.
En Göteborg vi una escena bastante curiosa que seguro que veremos algún día en España: los peatones le cedían el paso al autobús de línea. Y es que, se ve que para esas cosas del bien común y de la ciudadanía, los suecos ponen cada uno su granito de arena.

10.- Estocolmo es una de las ciudades más bonitas que he visto en mi vida.
Y eso que ya van unas cuantas.
Es imposible destacar otra cosa que no sea el conjunto. Es una ciudad monumental como ninguna, hecha con un gusto extraordinario, que merece más de un paseo y más de una visita. Eso si, el diseño es caótico y enrevesado; no existe ninguna calle paralela a otra, y es fácil perderse, aunque relativamente, pues siempre acabas llegando al mar. Y es que Estocolmo es una ciudad compuesta por varias islas sobre el báltico (cada isla es un barrio) conectadas por puentes, pasajes y túneles. Todas estas islas giran entorno a la Gamla Stan (Ciudad Vieja), sobre la isla de Stadsholmen, donde se encuentran la mayoría de monumentos que merece la pena visitar, como por ejemplo el Palacio Real y la Stortorget (La Plaza Mayor).
Una maravilla.

Cuando pase las fotos de la cámara al ordenador, iré poniendo algunas para que las veáis.


4 comentarios:

Alberto dijo...

Una crónica muy webona, flipante y minuciosa, como siempre. Bienvenido a España y tómate un cafe en el delante que como ahí como en ningún sitio.

Unknown dijo...

Acho tio borja
no paras, eh!!!! me alegro un montón, muy chulas las fotos, nene tenemos que quedar con Clark Kent y pequeña Shakira, osea juan carlos y Mar.
Un beso
Doña Pepa

Borrx dijo...

Ostia MªJosé, el otro día vi a Juan Carlos por la calle del Carmen y parecía que se había comido dos sandías por los sobacos. Ya veo que sigue como siempre.
Venga ya quedaremos.
Un beso.

jaarct dijo...

Estoy esperando ansioso a las fotos!!! muchas gracias por esa pedazo de cronica amiguito.